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• El año 2004 ha sido un año
difícil para ti, pero ahora empiezas una nueva etapa,
¿Cómo te encuentras?
Sí, ha sido difícil porque primero en el europeo con la
lesión a última hora de Thais iba como la única líder y
el equipo dependía en gran parte de mí, por eso me
sentía muy presionada. Además en el anterior europeo me
lesioné y estaba obligada a hacerlo bien y dejar bien a
España.
También ha sido difícil este año porque en el Blume me
lesioné en la primera serie de suelo y no pude competir
en el campeonato de España.
Pero bueno, ahora me encuentro muy bien, con ganas de
competir como sénior ya.
• Volvamos a tus comienzos en la Foixarda con Montse y
Eric... ¿Qué recuerdas de aquellos primeros años?
Pues... recuerdo que me divertía mucho en el gimnasio,
aunque había muchas broncas, era diferente antes, todo
era más estricto que ahora. Y sobre todo me acuerdo de
mis compañeras, como Ana Pujol, Nidia, Lorena, María del
Sol, nos lo pasábamos muy bien juntas.
• Y llegó 1999, tu primer Campeonato de España. Tan sólo
10 añitos y te proclamaste campeona de España. ¿Qué
sentiste cuándo oíste tu nombre por los altavoces?
No me lo creía (dice riéndose), porque antes del
campeonato de España, cuando entrenaba, las [gimnastas]
grandes y los entrenadores me decían todo el rato que no
me hiciera ilusiones, que no podía ganar porque estaba
Patricia Moreno, que era muy buena, siempre me dijeron
eso todo el año. Después fui al campeonato sabiendo que
no iba a ganar, pero cuando vino Patri a decirme que
habíamos empatado en primer lugar no me lo creía y le
dije si estaba segura de eso. Luego nos hicieron
ponernos en la fila y vino un señor a decirme que aunque
había quedado primera, me iban a dar la copa de segunda
y que luego me la cambiarían por la de primera, y ahí
fue cuando realmente me creí que las dos habíamos
ganado.
• Y cinco años después, a tus 15 años, tienes cuatro
campeonatos de Cataluña y otros cuatro de España en tu
haber, una medalla de plata en las Jornadas Olímpicas de
la Juventud Europea del 2003, has participado en dos
campeonatos de Europa y muchas otras competiciones
importantes... ¿Alguna vez pensaste que llegarías tan
lejos?
No, nunca lo pensé. Porque empecé en gimnasia para no
aburrirme los martes y los jueves, los días que no hacía
baile, y de empezar como una actividad para llenar la
semana hasta llegar hasta aquí, pues la verdad es que
nunca lo había pensado.
• ¿Cuál ha sido el triunfo más importante para ti?
Las tres finales de este último europeo júnior creo que
son lo más importante, pero el que más ilusión me hizo
fue la medalla de plata de los JOJE.
• ¿Y la competición de la que mejor recuerdo guardas?
El Top-Gym Charleroi de 2002, porque iba con Mónica
Mesalles y Javi y no teníamos mucha presión, íbamos a
entrenar y competíamos contentas, hicimos muchas amigas
como Monica Rosu o Alexandra Eremia, hablamos mucho con
las rumanas. En general me lo pasé muy bien.
• A medida que pasan los años, muchas compañeras tuyas
han ido dejando el deporte, ¿Alguna vez se te ha pasado
por la cabeza tirar la toalla?
Buf, la primera vez fue cuando Nidia y su familia
fallecieron. Lo primero que pensé cuando me enteré de la
noticia fue en dejar la gimnasia, no sé por qué, quizá
porque me recordaba a ella, o porque me parecía que
dejando la gimnasia arreglaría algo, pero al final no la
dejé y en el Campeonato de España del 99 pensé en ella
cuando estaba en el podium.
A partir de ahí también he pensado en tirar la toalla,
al menos una vez al año. Sobre todo cuando me lesiono,
aunque ahora ya no tanto porque estoy acostumbrada,
porque antes, tras recuperarme de la lesión me
presionaban mucho para que estuviera en forma
rápidamente y eso me afectaba. Y ahí era cuando lo
quería dejar cada año. Pero ahora cuando me lesiono,
aparte de que ya no tengo lesiones tan graves como antes
que estaba enyesada y todo eso, toca madera (me dice
mientras ella toca la mesa), ahora creo que he madurado
y aunque me presionaran ya no me afectaría tanto.
• ¿Qué es lo qué más te gusta de la gimnasia, aquello
que te hace seguir luchando cada día?
Nunca me he planteado por qué me gusta la gimnasia. Hubo
una temporada que me entró la paranoia de que era muy
afortunada por saber hacer esos ejercicios, me subía a
las paralelas, hacía un filé y pensaba: esto no lo puede
hacer cualquiera, y eso me animaba. Ahora me gustan
mucho los elementos nuevos, sobre todo en paralelas y en
salto, me gusta mucho probar cosas diferentes en esos
aparatos.
• Desde hace unos años vives concentrada en el Centro de
Alto Rendimiento de Sant Cugat, ¿Qué tal es la vida
allí?
Pues... muy buena (se ríe), porque, aparte de que
entrenamos mucho y tenemos que ir al colegio y acabas
tarde de todo, luego por la noche vas a la habitación
con las compañeras, si tienes deberes y exámenes
estudias, si no, pues jugamos todas juntas, vamos a la
sala de juegos, por ejemplo ahora que no tenemos
exámenes cada noche vamos a la sala de juegos y nos
dejan estar hasta más tarde. Tiene sus pros y sus
contras, como todo, normalmente, como que los pros pesan
más que los contras.
Además en el Car hay bastante libertad, no estamos
concentradas y podemos salir. Tenemos muchos amigos, yo
por ejemplo tengo mis amigos del colegio, también tengo
las amigas de gimnasia, claro, y además los amigos de la
residencia, que son unos cuantos.
• ¿Puedes compaginar los entrenamientos con los
estudios?
Sí, no me supone un gran sacrificio compaginarlos, sí
que es verdad que algunas veces me he tenido que quedar
hasta tarde para estudiar, pero como cualquier otra
persona que tenga exámenes.
Ahora estoy haciendo 4 de la ESO y espero no repetir
ningún curso y llegar a hacer la Selectividad en el año
que me toca, o sea, dentro de dos años. No tengo muy
claro qué estudiaré, pero me gustaría que fuera Derecho.
• ¿Te has planteado alguna vez irte a Madrid a entrenar
con Jesús Carballo?
Nunca, porque estoy muy bien donde estoy y porque ya he
estado varias veces en Madrid y no me ha convencido para
nada el ambiente que hay allí. Yo creo que muchas
gimnastas al ir a Madrid pueden mejorar, porque tienen
un sistema, en mi opinión, de repetición, de repetir
muchas veces, y hay gimnastas a las que ese sistema les
va bien, pero personalmente a mí no me va bien ese
sistema porque si repito muchas veces acabo viciando los
elementos y si los vicio, los pierdo.
Y en cuanto al ambiente me refiero a que es un ambiente
muy cerrado, demasiado serio, yo soy una persona alegre
que necesita expresarse y que aquí puedo expresarme más,
puedo opinar, también dentro de unos límites, pero puedo
y allí no.
• ¿Cuál ha sido tu mejor momento deportivo?
No tengo un mejor momento deportivo, pero por ahora lo
que más ilusión me ha hecho ha sido estar en Atenas en
los Juegos Olímpicos, porque he estado como en los
Juegos Olímpicos, pero además pudiendo visitar Atenas y
otros lugares sin los nervios y la presión de competir.
Además pude ir a la Ceremonia de Apertura, que me gustó
mucho, fue muy bonita.
Y también me ha hecho mucha ilusión porque, aunque no me
lo esperaba en mi idea de ir a unos Juegos, en el Campo
de la Juventud he hecho muchísimos amigos con los que
aún estoy en contacto y a los que me gustaría
reencontrar en Pekín, y si puede ser antes mucho mejor
(se ríe)
• ¿Y cuál ha sido el peor?
No recuerdo alguno que haya sido el peor y que destaque
sobre el resto, pero cuando me rompí el dedo y el tendón
en el Europeo de Patras me lesioné y seguí compitiendo
pero mal, claro, y luego estuve mucho tiempo lesionada,
y también cuando me pasó lo de las rodillas, porque
tenía mucho miedo porque una compañera que tuvo una
lesión parecida me dijo que la lesión de rodilla, bueno
y de ligamentos, que nunca se me llegaría a curar del
todo y que nunca más podría volver a entrenar bien.
Además mi hermano me dijo que Laura Martínez lo tuvo que
dejar después de lesionarse los ligamentos y por eso
también tenía mucho miedo de no poder volver a hacer
gimnasia. Pero al final se me curó, y aunque al
principio tenía muchas molestias, ahora me molesta sólo
de vez en cuando.
• ¿Cuáles dirías que son tu mayor virtud y tu peor
defecto como gimnasta?
Mi mayor virtud es que soy ambiciosa, que me gusta
probar muchas cosas, que no me da miedo la mayoría de
las veces probar elementos nuevos, o si me da miedo lo
contengo, aunque tenga miedo lo hago y que pase lo que
pase.
Mi peor defecto es que soy demasiado perfeccionista, que
no me vale con que algo me salga, que quiero que me
salga bien, sobre todo si ya lo he hecho alguna vez y lo
estoy repitiendo simplemente, y claro, en las
competiciones quiero que me salga todo muy bien y si
tengo el mínimo fallo ya no estoy contenta, aunque gane
algo en la competición.
• Con tan sólo 9 años eras ya la gran promesa de la
gimnasia artística femenina... ¿Ha supuesto esto mucha
presión durante todos estos años?
Pues en realidad no, porque nunca nadie me transmitió
esa presión, los entrenadores, aunque yo no tenía los
humos subidos porque tenía los pies en la tierra, por si
acaso siempre me decían que lo que había conseguido no
era para tanto, y además yo en todas las competiciones
en las que gano algo pienso que he ganado porque he
tenido suerte. La verdad es que nunca he pensado: soy
buena y he ganado porque lo soy. Pienso que he ganado
más bien por la suerte que he tenido, que las otras han
fallado y yo no.
• Supongo que serás consciente de que siguiendo este
régimen de vida tienes que renunciar a ciertas cosas...
¿Qué es lo que más echas de menos?
Hmmm, no sé, creo que no hay nada que eche mucho de
menos, sé que no llevo una vida normal de una chica de
15 años, y eso lo sé porque lo veo cuando he quedado con
mis amigas de Martorell [el pueblo en el que vive], pero
me compensa lo que pierdo con lo que gano, hay cosas que
yo tengo como gimnasta que compensan a las que tendría
si no lo fuera. Por ejemplo, si no fuera gimnasta
saldría por ahí con las amigas y seguramente me
divertiría y conocería a más gente, pero siendo gimnasta
no lo echo de menos porque también me divierto mucho en
el CAR y me parece que es un ambiente bastante sano.
Además, me gusta mucho viajar y la gimnasia hace que
viaje bastante, mientras que si no fuera gimnasta no
creo que me hubiera movido mucho.
• Este nuevo año ya eres sénior, lo que supone codearte
con las grandes y optar a ir a las grandes
competiciones. ¿Asustada?
No, no estoy asustada, no tengo ningún sentimiento en
especial, ya he competido con gimnastas sénior y para mí
es una categoría más por la que paso, con competiciones
más chulas, eso sí, pero al fin y al cabo es una
categoría más.
• ¿Cuál es tu próximo objetivo, tanto a corto como a
largo plazo?
A corto plazo me gustaría participar en el europeo de
especialidades que hay este año, en salto y
suelo si fuera posible, aunque no me veo con opciones a
priori porque no sé cuántas gimnastas pueden ir o
cuántas quiere mandar Carballo o cómo estaré de forma
cuando llegue esa competición, no sé, es pronto aún,
pero es lo que me gustaría a corto plazo.
Y a largo plazo me gustaría, como todas las gimnastas
supongo, formar parte del equipo nacional en los Juegos
Olímpicos, en mi caso los de Pekín, y poder vivir otra
vez el espíritu que viví en el Campo de la Juventud de
Atenas.
• ¿Qué sentiste cuando te enteraste de que España había
conseguido su primera medalla olímpica de la historia en
gimnasia artística femenina, y que además la artífice
era una de tus mejores amigas, Patricia Moreno?
Pues me acuerdo que me llamó mi hermano por teléfono
cuando justo había pasado Patri y me iba diciendo que
iban pasando las gimnastas y se iban cayendo o sacando
menos nota, y cuando Patri iba segunda y sólo faltaban
por salir Kozich y Sofronie y me dijo mi hermano que
Kozich acababa de fallar y que Patri tenía asegurado por
lo menos el bronce me puse a dar saltos de alegría y me
emocioné, porque además tres días antes o algo así, el
20 de agosto creo que fue, las visité en la Villa
Olímpica y ya sabía que Patri era finalista en suelo y
hablé con ella y le deseé mucha suerte, que no estuviera
nerviosa porque no tenía nada que perder, sólo que ganar
y que lo hiciera lo mejor que pudiera y nada, al final
ganó su premio. La verdad es que se lo merecía mucho,
porque lleva muchos años entrenando, es muy buena en
suelo y creo que nunca se lo han valorado como deberían.
• ¿Qué le dirías a toda esa gente que critica a la
gimnasia porque creen que impide el desarrollo físico y
el vivir la infancia/adolescencia como una niña normal?
Pues les diría que se equivocan, impide el desarrollo
físico mientras haces gimnasia, pero cuando lo dejas te
desarrollas como cualquiera. Y lo de vivir la infancia o
adolescencia, pues es vivirla de otra forma, pero
también se vive, yo estoy muy contenta con la vida que
llevo, me divierto mucho y siempre hay tiempo para
jugar.
• ¿Qué tal es, bajo tu punto de vista, el mundo de la
gimnasia de élite? ¿Qué ambiente se respira en
las competiciones? ¿Haces a migas en las competiciones?
La competitividad depende del carácter de cada una, hay
gimnastas que son muy competitivas y se pican y hay
otras que intentan hacerlo lo mejor posible sin llegar a
ser tan competitivas y yo en concreto, creo que soy
competitiva pero en un sentido sano, soy competitiva
conmigo misma, no con las demás. Y sí que somos amigas,
porque pasamos tiempo juntas y sólo en una competición,
aunque tengas que competir, ya haces amigas.
• ¿Qué le dirías a todos los fans que lean esta
entrevista?
Pues no sé, les daría las gracias por interesarse por lo
que yo pienso y por emplear su tiempo en leer estas
preguntas que he contestado, y también les daría las
gracias por apoyarme en general.
• Por último, ¿Quieres añadir algo más a lo dicho hasta
ahora?
Sí, como antes, me gustaría dar las gracias a todos los
fans, a Elena por
formular las preguntas de esta entrevista, a Rafa que me hace la página y se
molesta mucho por mí, a ti [Angelo] que siempre te
preocupas por mis ejercicios, músicas, competiciones (y
dice entre risas que a veces demasiado) y al resto de mi
familia, porque siempre me están apoyando, siempre sé
que tengo mucho que agradecer a toda esta gente.
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